KEYWORDS: masturbarse - placer - beneficios - sexualidad - autoplacer

     No señores, no es mito, las mujeres nos masturbamos, ¡casi tanto o más que los hombres! Sí, es cierto, pero las generaciones anteriores, las culpas, la religión y las creencias idiotas que nos ha impuesto la sociedad no nos permiten gritarlo a los 4 vientos. 

      Existe un grupo de mujeres que, aunque no lo crean, no lo hace. Hay una timidez enorme, un sentimiento de culpa y una vergüenza tan imponente, que les impide soltar esos tapujos y sentir placer. No les deja creer que masturbarse genera goce y se puede sentir muy rico. Siento que como raza nos falta entender y aceptar que el placer es algo bueno, algo que nos puede generar beneficios y que hablar de ello, no tiene nada de malo. Pero este es un grupo pequeño. 

      Respecto al resto de las mujeres, que sí lo hacemos, no estoy tan segura de cuántas lo harán por los beneficios. De hecho, me atrevería a decir que lo hacemos más por placer que por otra razón, pero lo hacemos.

      De todas las veces a la semana que yo lo hago, un par es para dormir mejor, por ejemplo. Otro par de veces es para mejorar el ánimo y no caminar el día entero queriendo matar a alguien, pero la mayor cantidad de las veces, me masturbo sólo por placer, porque no hay nada más rico que sentir un orgasmo. Cuando uno convierte la masturbación en una costumbre, además de los beneficios biológicos (liberación de hormonas de la felicidad, reducción del estrés, entre otros) y los beneficios psicológicos (disminución de estados depresivos, golpe energético, etc.), está el beneficio más grande o más importante, que es aprender a conocerse, al punto en que lograr llegar al orgasmo sólo cuesta uno o dos minutos. Cuanto te conoces, cuando sabes qué es lo que te gusta y estimula, cuando sabes hacer lo que tu cuerpo disfruta, la masturbación deja de ser un ritual, es como comerse un chocolate. Para quienes les gusta mucho, es tan fácil como ir a comprar el que más te gusta, llegar a la casa, sentarse y disfrutar el placer que te genera ese chocolate derritiéndose en la boca. Bueno, un orgasmo, es mejor que eso y puede ser tan fácil y rápido como comerse ese chocolate.

       Todas tenemos gustos distintos, a todas nos interesan diferentes prácticas, y no todo el mundo rema para el mismo lado, entonces podríamos hacer una lista eterna de cosas que nos pueden ayudar a hacer esta práctica más placentera. Pero nos vamos a centrar en lo más práctico y general.

     En este tema, hay para hablar millón de horas, por lo que dejo mucho en el tintero para una próxima vez. 
Si tienen dudas o necesitan consejos, Team Lustig siempre está aquí para orientar, ayudar y/o aconsejar, no duden en escribirnos.

¡Y vamos a probar! La salud sexual es re importante, ¡pongámonos al día con lo que nos debemos!